viernes, 5 de diciembre de 2014

EN MI LAGO OSCURO

 
En mi lago oscuro
no entra la luz azul
ni existen los peces dorados
ni reverbera el sol.

En mi lago oscuro
solo reina la noche negra
y en su superficie encrespada
no hay lugar para madrugada.

En mi lago oscuro
no vuelan las libélulas
ni hay alma viva
ni cantan las ranas.

En mi lago oscuro
verdascas son sus aguas
el fondo un lodazal.
En su entorno yermo, un secarral.



domingo, 26 de octubre de 2014

MALAS NOTICIAS


 

Cuando me lo dijiste

sobrevino en mí la noche.

Negra se hizo la noche negra.



Había escapado la luna.

Habían huido las estrellas.

Había callado la naturaleza.

Se habían petrificado las olas.



Cuando me lo dijiste

sobrevino en mi la noche

                                                    la negra noche negra.



Y se hizo sonoro el silencio

                                                        por el galope furioso

dentro de mi corazón roto.

viernes, 5 de septiembre de 2014

MEDITACIÓN FRENTE AL MAR





Y ahí donde el mar

toca el cielo

ahí te conozco, Señor,

ahí te veo.



Ahí donde el mar

toca el cielo,

ahí en tu Creación, Señor,

ahí hablas,

ahí te oigo.



Ahí en el cielo claro,

donde es más claro que el mar,

veo una gaviota volar, Señor.



Ahí yo me veo

escapando al infinito

para poderte mejor escuchar.










martes, 5 de agosto de 2014

A LOS NIÑOS DE GAZA

 
Tan leves sois
que la Muerte ha creído
de transportar nubecillas
en sus brazos.

Sí. Nubecillas sois.
Pequeños niños,
infancia apenas brotada,
en tierra ingrata.

Vuestra vida ha sido tan breve
que el mundo
ni siquiera vuestro nombre
ha podido conocer.

Vuestra única nana
el silbido de las bombas
y el grito de vuestras madres
en la noche oscura.

Polvo, sangre, muerte,
ese vuestro corto transitar
en la tierra donde Caín
mató a Abel, su hermano.

Que los ángeles
os devuelvan la sonrisa
y Dios en sus brazos os acoja.

Que los hombres
abandonen su cainita locura
que vuestra tierra, de sangre más no se nutra
y los niños puedan vivir en paz.





domingo, 20 de julio de 2014

TEMPORAL REPENTINO





Cuando ruge el trueno

y las gaviotas levantan el vuelo

escapando sobrecogidas,

es que llegas tú, temporal,

vestido color negro noche

sobre el agua esmeraldina.



Azul negro noche sin luna,

con cara de mago enfadado

                                                           azul de los abismos,

azul del fondo del universo,

al menos como lo imagino.



Cae sobre el mar el rayo,

palpita el corazón de la gaviota,

temerosa, que en sus hermanas

busca refugio.



Todas se juntan en la playa.

Parecen pinceladas blancas

entre el azul tenebroso

del cielo y el verde intenso del agua.



Se abren los cielos

en cataratas de agua.

Se rizan las olas.

Vuelven las barcas de pesca.

El gran rumor estremece.



Huele a yodo.

Huele a algas.

Huele a lluvia.

Huele a universo.

Huele a estrella mojada.



Llueve.

Llueve.






viernes, 11 de julio de 2014

LA BÚSQUEDA





Porque no te encuentro

ni aún buscándote

en los rincones del olvido,

aunque mucho te he amado.



Porque no te encuentro

ni aún soñando contigo

rememorando largos momentos

de cuando nos amábamos.



Porque no te encuentro

ni aún añorando

el común camino hecho antaño

en un tiempo sin tiempo.



Porque no te encuentro

ni aún queriéndolo.

El pasado en el pasado queda.

Ese, aunque se busque, ya no vuelve.



La vida es búsqueda y desmemoria.


jueves, 3 de abril de 2014

EL ÁRBOL

 

Árbol que en medio del bosque
lloras tu soledad
de árbol solitario.
No sabes, no puedes
responder a tus hermanos.

Te dicen
¿Acaso no percibes la benéfica lluvia?
¿Acaso en tus ramas no anidan los pájaros?

Árbol que en medio del bosque
lloras tu soledad de árbol solitario,
no respondes.

¿Acaso no sientes nuestras voces?
¿No oyes el sibilar del viento?
¿Acaso no te vistes de blanco
cuando te cubre la nieve?

Árbol que en medio del bosque
sigues llorando silente
tu soledad de árbol solitario,
no respondes.

¿Acaso no ves el cielo y las nubes?
¿Acaso no sientes el trueno?
¿Acaso no ves el rayo?

Árbol que en medio del bosque
sigues llorando
tu soledad de árbol solitario,
no respondes.

No. No os oigo. No veo el rayo.
Ni siento la lluvia ni la nieve.
No siento sibilar el viento.
No siento cantar ningún pájaro.
Ni siquiera siento vuestras voces.
Respondes.

Solo siento
llorar a mis raíces bajo tierra
y a las estrellas lejanas.

Les grito, les grito.
Pero no me oyen.
Así respondes.


Árbol que en medio del bosque
sigues llorando tu soledad
sin sentir a tus hermanos
es tu destino.

Silencio. Gran silencio.
Solo habla el viento.