Mostrando entradas con la etiqueta APUNTES HOLANDESES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta APUNTES HOLANDESES. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de febrero de 2013

NIEVA EN SAN VALENTÍN

 
Es febrero, San Valentín, nieva.
Me inunda la nostalgia
de la próxima primavera.

Cuando veo el jardín
en su resplandeciente albura
pienso en qué lejanas quedaron las flores
de aquel ayer que otrora fuera.

Y en tanto que avanza la edad
los inviernos parecen  alargarse
 
y el corazón, dentro, que se hiele
por  la primavera anhelar.

Por san Valentín las aves anidan.
Ya veo las tórtolas con pajillas volar
construyendo casa en su rama habitual.

A ellas el febrero nevado les da igual
para sus pequeñas almas el tiempo
es un calendario natural.

Cuando sus polluelos el huevo abran
habrá rosales en flor y narcisos azules,
el rododendro se vestirá de rosa chillón
y el jardín estará en plenitud de color y olores.

En la tapia ya habrá nacido
entre hojas verdes la morada flor de la pasión
y las margaritas blancas con su candor
vestirán de primavera el jardín.

Caerá una lluvia fina por Pascua
que nos hará el invierno frío olvidar.
Y quizá entonces un vigor nuevo
hará de nuevo florecer nuestro corazón.


 







miércoles, 23 de enero de 2013

LAS TÓRTOLAS EN LA NIEVE DEL JARDÍN HOLANDÉS

 

Hoy el jardín holandés
luce cándido, y la nieve borrascosa
en ráfagas horizontales,
azota los cristales del ventanal.

Lejos me parece la primavera florida
teñida del rosa del rododendro
y del verde de la hierba húmeda,
llorosa de pequeñas gotas de lluvia.

Fantasmas fatigados por el gélido peso
pueblan la arboleda,
en sus ramas se acumula la nieve
cuya blancura resplandece.

...y en una rama dos bolas grises,
tórtolas del blanco collar,
sus miradas tristes fijas en mi cristal
imploran al cielo blanquecino
que pase el temporal.

!Oh tórtolas mías, compañeras de mi vida!
Os saludo cada día, cada mañana al despertar,
desde mi cama os veo vuestro nido preparar
en la rama del abeto alto y verdigrís.

Me enternezco al ver vuestros polluelos,
brotes tiernos de naciente vida, piar pidiendo comida,
y a vosotras volar buscando larvas
para en sus bocas abiertas amarillas depositar.

!Ah, pero esos eran los días lejanos de la primavera!
Y ahora qué frías, qué tristes estáis,
qué arrebujadas en vuestro hinchado plumaje,
qué juntas una con otra para poderos calentar.

!Qué invierno largo, blanco, gélido!
Veo vuestros ojillos implorantes de estómagos vacíos,
nada de comer en el helado jardín.
Corro, corro a la cálida cocina a desmigar
bollos, panes, galletas, dulces de navidad.

Cuando todo poso bajo vuestra arbórea morada,
sonreís con vuestra sonrisa alada,
sonreís con vuestra sonrisa de tórtola del blanco collar,
vuestra sonrisa alada por un instante hace brillar
el jardín holandés en su frío invernal.

A GRAZIELLA  22-1-2013

miércoles, 4 de julio de 2012

A LA LLEGADA VESTIRÁS SOLO TU PIEL


No creas ser de donde naces,
eres solo de aquél lugar a donde llegas,
eres del lugar donde para siempre te quedas.
Ni creas que te pertenezca el camino
ni siquiera lo que en él encontraste,
ni el polvo de tus pies andariegos te pertenece.
Todo va quedando atrás,
si crees que algo es de tu propiedad, te engañas.
Desnuda partiste,
y todo el peso superfluo irás dejando,
porque cuando llegas a la meta
solo llevas tu hermosa desnudez,
el último vestido es la propia piel
la misma con la que partiste.
Y los tesoros serán otros,
serán tus pensamientos
serán tus amores
serán tus recuerdos
serán tus afectos
serán tus seres queridos,
que habrás guardado en tu mente
donde quedarán invisibles
custodiados para siempre.
Suspendidas en el espacio tus palabras,
serán guardadas en etéreo cofre de aire
y ahí podrán ser sentidas,
como eco del tiempo,
ense                                           ese espacio que todo abarca
que todo almacena y conserva,
las                                             las palabras son como mariposas que pasan
fugaces, aleteando, y que en la flor que paran
es la flor preferida y amada
así hablarán siempre solo para ella
en una eternidad sin minutos ni horas.
Todo el resto puede parecer importante
pero en la vida que pasa
no es nada, es peso que cansa
e impide a paso ligero caminar.


APUNTES HOLANDESES                                               
A mi hija Graziella en Amstelveen 

                                                                                                             



domingo, 1 de julio de 2012

EL MAR DEL NORTE


La mar está como borracha y quejosa
de espuma blanca coronada,
pálida plañidera que en el gris
del horizonte se confunde,
y cuyo bramido ensordece y aturde,
atronador, con su bronco sonido.
Las figuras en la playa se encorvan
para no ser arrebatadas por la furia
de las rachas ventosas que los dioses
sombríos del Mar del Norte
envían con potencia no contenida.
Grises  las olas al cielo desposan,
ceremonia sonora bajo la obscuridad
y el sonido orquestal de los vientos,
 flautas sibilantes en la marcha nupcial.
Se desparrama el agua,  surgida
oblicua desde el cielo y la mar, la cual
azota con rabia en furiosas ráfagas
 desvíantes del vuelo de las aves marinas
cuyo miedo entre el fragor gritan.
Dunas, dunas, dunas, ondean en la playa,
y detrás, una oscura mancha en movimiento,
bosques frondosos que ni el sol atraviesa
y cuyos árboles de radical verticalidad
se balancean en el aire en su verde danza
bajo la rumorosa catarata del temporal
y el agudo sílbo del viento, marcha nupcial,
sonata interpretada por los cielos y la mar.
Se oye el relinchar de caballos blancos,
blancos como la espuma embravecida,
que galopan por la ancha orilla
con las crines por la ventisca removidas
reflejándose en la arena reluciente y mojada
llana por el ir y venir de las ondas.
Aúlla, canta el viento, entre el negro pino
canta, como si la naturaleza entera
rebelde, quisiera dominar al mundo,
gritando a todos su tonante superioridad.

APUNTES HOLANDESES
Playa de Bergen
24-6-2012


miércoles, 27 de junio de 2012

LA LLUVIA EN EL JARDÍN HOLANDÉS



Llega la lluvia,
esa de goterones sonoros,
con su ruido de tambor
y trasfondo de trueno rumoroso,
al jardín holandés.
Se refugia la tórtola gris
en la fronda verdosa,
en el abeto se esconde el mirlo.
Y yo miro al cielo plúmbeo
que nos mira enojado
enviándonos su diluvio
Que es corto, intenso y ruidoso.
Se sutiliza luego la lluvia
volviéndose dulce y suave,
ínfima como niebla
deshilachada sobre
el rododendro florido
y los fúlgidos tulipanes.
Se desliza ya tornada fina la lluvia,
bendita lluvia, por la cara
lavando la piel y el alma.
Se trasfigura caprichosa la lluvia
y , hendida por el sol, tornase
arco iris, abanico de color,
regalo a los hombres
del mismo Dios.
Se va la lluvia del jardín
y tras su paso queda
la hierba resplandeciente,
húmedo el plumaje de la tórtola,
perfumada la tierra,
el negro mirlo picoteando larvas.
Se despide con gentileza la lluvia
dice adiós el arco iris,
vestida de nube se va.
De nuevo azul el cielo
más vivo el color de las flores.
Y tras ella queda la calma
con sonido de pájaros cantores
en el jardín holandés.

APUNTES HOLANDESES
A mi hija Graziella.
Escrito en su jardín holandés
en un día de lluvia.