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viernes, 31 de enero de 2014

EVANESCENCIA

 

                                                     Dejaste de existir
despacio, poco a poco.
Tu figura entrevista
apenas solo se intuía,
se iba desvaneciendo
en un no querer ser,
un no querer hablar,
un no querer continuar...

Dejaste de existir
despacio, poco a poco
un día tras otro.

De ti queda en mi oído
apenas un susurro.
De ti queda un suspiro
que el tiempo desvanece.
Pero aún así todavía existes
aunque no quieres existir.

Tu eres pájaro
que se deja llevar
por el aire, sin voluntad.

Eres...espuma leve,
la línea del tiempo
que, movediza,
se borra en la arena
y temblorosa queda
escrita en el agua
o en el aire se evapora.

Así tu te vas yendo
como si te diluyeras,
flor marchita en la orilla
cuyos pétalos arranca el mar.

Dejaste de existir
despacio, poco a poco
un día tras otro.
Igual que a esa rosa
pétalo a pétalo caído,
mañana serás nada
pero hoy todavía estás ahí
aún en tu evanescencia.


A mi madre.


domingo, 17 de marzo de 2013

INSTANTES FUGACES

 
Soñaba que un día
lloverían pétalos de rosa
entre agua perfumada.
Y me acariciaban la cara.

Soñaba.
Porque eso nunca pasó
y no hace parte de mí.
Soñaba en medio del camino.

Aunque puede que si,
que lo soñado también sea historia
guardada en la memoria,
armario viejo del alma.

Somos lo que hemos sido
y quizá lo que hemos soñado
o lo que hemos esperado
y no se cumplió.

Somos un aquí y ahora
con su pasado cumplido
y sus ocasiones vividas o perdidas.

Soñaba.
Había también un cuervo negro
que picoteaba las rosas
en la selva oscura
donde junto a los ángeles
volaban brujas.

Soñaba y solo soñaba.
O puede que no.
Entiendo que todo es un ir siendo
añadido a un ya ha sido,
vivido o soñado,
un ayer mas un ahora
con añoranza de mariposas
perdidas en el tiempo.

O un escuchar
el canto de las ranas,
melancólicas en su verde charca,
espejo último, ahora y aquí,
de aquellos que se perdieron
pasando por mi camino.

Baila la libélula irisada
su armonioso vals
baila, baila, se refleja y va.
Aquí y ahora todavía está.
Luego mi vista la pierde.

Mañana no es, es un puede ser.
Sí que habrá una rana en la charca,
una libélula irisada,
y una mariposa multicolor
en el mismo lugar quizá.
Para mi es solo cosa incierta
fuera de mi presente existencia.

Yo puedo o no puedo estar.
El mañana es solo un imaginar.








viernes, 27 de julio de 2012

UN ÁNGEL DORMIDO


                                       Ésta noche mientras dormía
                                       me visitó un ángel.
                                       Advertí su presencia etérea
                                       su figura irreal y celeste
                                       blanca y resplandeciente
                                       igual que pintada al fresco por Rafael,
                                       como si fuera mi ángel de la infancia
                                       aquél que me brindara dulce compañía.
                                       Largas eran sus pestañas
                                       sombreando las regordetas mejillas,
                                       leve su sonrisa apenas esbozada.
                                       El ángel junto a mi profundamente dormía,
                                       ¿Qué soñarán esas celestiales criaturas
                                       para que así en su noche estelar sonrían?
                                       Quién sabe como se desplazan
                                       si lo harán como irisadas libélulas
                                       o tal vez al modo de cándidas mariposas
                                       y si a su paso entre los astros
                                       no robarán alguna estrella fugaz.
                                       Ayer tenías miedo, niño mío,
                                       y furtivo te colaste entre mis sábanas,
                                       al verte allí cuando llegó la mañana
                                       pensé que había vuelto el ángel de mi infancia
                                       para brindarme de nuevo dulce compañía.

A MI NIETO GONZALO
 




sábado, 19 de mayo de 2012

DESNUDA


Desnuda voy con los pies
inmersos en el barro
y me siento libre.
Así, se hicieron livianos
mis pesos insoportables
cuando dejé los amores
los odios y rencores
los dineros y ataduras.
Desnuda voy con los pies
inmersos en el barro
cubierta de blanca niebla
y nubes de gasa, solo
abrazada por el viento
y las palabras de los pájaros.
Desnuda voy con los pies
inmersos en el barro
y me siento libre,
con esa libertad sin peso,
agua de lluvia en mis labios
hojas de amapola de alimento,
y el resto me sobra. Soy
barro que se sabe barro
vuelo de mariposa
zigzagueo de libélula
fragilidad humana
que en aire se convierte
y luego desaparece
en nada convertida.





domingo, 8 de abril de 2012

EL CANTAR DE LA NADA




Escucho el silencio intentando
oír una voz escondida.
Me bastaría sentir apenas
un murmullo o un zumbido
o un aleteo o un susurro.
Pero el silencio es tan profundo
y mis oídos tan sordos
que solo percibo lejano
el canto de la nada
atravesando el vacío.
Pues vacío quedó todo
sin el griterío de los niños
el volar de las libélulas
el aletear de las mariposas
o el eco de tu palabra.

sábado, 3 de marzo de 2012

EL CANSANCIO DE LA ROSA




Vas dejando de existir
despacio, poco a poco,
rosa de la vida cansada,
así tu figura apenas vista
ajada, fantasmal se intuye,
evanescente cual sombra
en un no querer más ser.
Dejaste de existir
despacio, poco a poco
así, un día tras otro.
De ti queda en el oído
apenas un susurro,
murmullo más que palabra,
que como silbo de viento
en el aire se desvanece,
esa es tu voz leve y vegetal.
Pero aún así persistes
indiferente a tu existencia;
eras rosa erguida en tu tallo
y lenta ahora inclinas la cabeza
pareciéndote a esos pájaros
que se mecen en el aire
ajenos a su voluntad.
Vives como nube leve que
suspendida en el tiempo
se borra en la distancia
o como guijarro en la playa
el cual mecido por el agua
en el mar desaparece.
Así tu te vas yendo
como si te diluyeras,
rosa marchita en una orilla
cuyos pétalos arranca el mar.
Vas viviendo pequeñas muertes
consciente de tu final
¿Cuál será tu mañana? ,
me digo contemplándote,
aún en tu evanescencia,
rosa malherida, eres bella.
Vas dejando de existir
despacio, poco a poco,
lento llegará también el día
que tu desnudez deshojada
desaparecerá en la nada.

A mi madre.

viernes, 30 de diciembre de 2011

UN DIABLO POR SOMBRERO




Llueve. Hace un día asqueroso.
Si se mira en el espejo
ve arrugas y sombras
lo cual aumenta su enojo.
Y se detesta de pura rabia.
Cierto, el tiempo no acompaña,
las nubes son como sombras
filas de minúsculas hormigas,
que devoran ávidas el rostro
mientras la lluvia persiste
y los surcos se hacen ríos.
A un punto la cara desaparece.
Queda solo el sombrero
suspendido en el aire
sobre el vestido negro.
Caminan bajo el paraguas
un sombrero sin cabeza
un diablo en el sombrero
y una silueta con un perro.
Se siente el eco del taconeo
en la calle desierta.
Quién sabe donde va
el diablo del sombrero.
La mujer se quedó en casa.

lunes, 28 de noviembre de 2011

IMAGINANDO ANTE LA GRAN VÍA DE ANTONIO LÓPEZ







Recorriendo el laberinto translúcido
llego a los jardines del Retiro
y allí veo los primeros pájaros muertos
aunque luego encontraré muchos más.



La brisa mueve las hojas de los árboles
bajo el cielo pálido de la mañana
y un gran silencio preside el escenario
no animado por el piar de avecillas
como a esa hora suele ser otros días.



Ahí están rígidos, las patas hacia arriba,
como preguntando al cielo un porqué.



Por el suelo, entre hojas secas,vagan
viejos periódicos a su aire ya aludiendo
al devenir de la bomba neutrónica.
¿Y quién lo hubiera creído entonces?



Cosas de profetas de mal augurio,
pero las pesadillas a veces se hacen reales.



Y así he pasado junto a la Puerta de Alcalá,
gris con sus parterres marchitos,
y a una Cibeles triste cariacontecida.
Mi Madrid bullanguero de siempre
sumido en ese hosco silencio,
quién la imaginara una cosa así.



Así pues subo por una calle Alcalá quieta ,
veo la Gran Vía espectral sin ánima viva.
Los huecos de las ventanas
como ojos vacíos interrogantes.



Nadie que habite tras los cristales,
ninguna persona que transite por la calle,
un cielo que parece como pintado
tal es su perfección muda.



De vivo solo queda la luz hermosa
de la mañana en una ciudad muerta.





Contemplando el cuadro “La Gran Vía”
de Antonio López

lunes, 14 de noviembre de 2011

ADIÓS A LA INFANCIA




Me fue difícil responderte, niño mío,
cuando me preguntaste
si los Reyes Magos existían,
y clavaste en mis ojos tu mirada recta
transparente, con revoloteo de pestañas
y en tu voz ansiosa un leve temblor.


Miré hacia la noche azul de enero
pensando que ya no verías más, niño mío,
cabalgar camellos por la vía láctea
ni volverías a pegar la nariz en el cristal
ni a dejar tu zapato del colegio en el afeizar.


Sentía mucha pena al constatar, niño mío,
que con aquella verdad, fugaz instante,
acabaría tu infancia inocente
esa infancia que ya no volverá.


Tu mano apretó con fuerza la estrella
esa estrella misteriosa de tu bolsillo
y mirándome serio me dijiste
“Ésta siempre aquí se quedará.”

miércoles, 5 de octubre de 2011

OTOÑO PECULIAR





Peculiar otoño éste
en que persiste la canícula,
el cielo ciega de luz azul,
y amarillea la hierba.


Como si no fuera octubre
los árboles siguen verdes
y los niños jugando en la calle.

La lluvia se ha olvidado de pasar,
no se ven lombrices ni caracoles.


Otoño tercamente verano
que nos privas de los perfumes
de la lluvia y la tierra mojada
del olor a leña quemada
y del aroma de las setas.


Parece vivir un tiempo parado
pero solo a mi no incumbe,
puesto que he perdido todas mis hojas
y a mis pies yacen amarillas.