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viernes, 12 de julio de 2013

CARACOLAS DE NÁCAR

 

De la mar avanza la onda leve,
caracoleante entre blancas puntillas,
que la piel suave acaricia
cual beso furtivo de las aguas.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.

En la arena una estrella marina
recuerda su gemela celeste.

En la húmeda orilla
veo escritas palabras antiguas
que el tiempo borró.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.

Así hablan las caracolas de nácar
de todas aquellas historias,
de todos los sueños, de todas las lágrimas
que quedaron en su memoria.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.

Tantas fueron las personas
que a ellas confiaron
amores, amoríos y lágrimas,
suspiros y recuerdos,
que las aguas mansas piadosas
convirtieronse en cuna universal.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.







sábado, 12 de enero de 2013

SI LA LUZ SE APAGARA

 

!Oh, hermosa luz de la tarde
que a través de los ojos
me inundas el alma!

Eres tan dulce y suave
como el suspiro de los ángeles,
haces dorada y tibia mi piel
y blando el corazón.

!Oh, hermosa luz de la tarde
cuando declinas,
alargas las sombras de los cipreses
y das voz a los pájaros!

Y allá lejos se oye griterío de niños...
y tú, luz, eres la que canta a la vida.

Cuando llegue mi noche definitiva
te quedarás dentro de mi
por toda la eternidad.

Y serás luz de estrella,
y serás cantar de pájaros,
y serás sonrisa de niño,
y serás vuelo de mariposa.





jueves, 12 de abril de 2012

LA HERENCIA




No sé que os podré dejar cuando me vaya.
Quizá solo sueños, amor, anhelos,
quizá solo esperanzas o desesperanzas,
quizá os deje, como Neruda,
una larga “canción desesperada”
junto a un ramillete de poemas.
Puede ser que os deje solo palabras
en un libro de hojas amarillentas
con una foto sepia entre sus páginas.
Y también una flor seca morada
con un leve perfume de violetas.
De mi quedarán solo las palabras,
el aroma volátil, la foto medio borrada.
Todo ello navegando en la nada,
mar donde flota el tiempo que pasa.

viernes, 16 de septiembre de 2011

A DESHORA





Cuerpo,
estabas programado
para mi tiempo.


Pero llegas con fatiga
y la máquina falla
a deshora.


Ésta es la vida
que no entiende de programas
ni tampoco de horas.


El reloj se oxida
y no aguanta
ni hasta la alborada
del nuevo día.

lunes, 18 de julio de 2011

GOLONDRINAS EN LA LLUVIA




Llueve dentro de mi,
lágrimas y lágrimas,
como si el alma se licuara
y quisiera fluir al mar.




Llueve fuera de mi
como si el gris de la tierra
y el gris del cielo
se abrazaran intensamente
en continuidad húmeda.




En la balconada,
una hilera de golondrinas
juntas, apretadas una con otra
cual negro rosario viviente,
se resguardan del temporal.




Las gaviotas quietas y blancas,
están posadas en el arenal
como si esperaran
que las nubes llorosas
comenzaran a reír.




Gris el cielo y la tierra,
gris también el alma,
esperanza del sol escondido,
las golondrinas volarán
cuando remita la tempestad.




Marcharán raudas las gaviotas
gritando su alegría sobre el mar
cuando cese la lluvia
y el color dorado reine a poniente.




Pero mi lluvia interna,
ese gris del cielo y del mar,
ese gris incrustado en el alma,
ese temporal sin calma,
ese, en mi quedará.




La esperanza se llamará golondrina
la luz diurna será blanca gaviota,
quizá ese día alguna vez llegará
ante ésta mirada mía que se angustia.



miércoles, 22 de junio de 2011

NUESTRO ADIÓS CON ROSAS




Pasó tiempo desde que pusimos
capullos de rosa cerca de la ventana.
Eran frescas, perfumadas, aterciopeladas.
Entonces tú me amabas.




Detrás, en la playa, caracoleaban las olas,
pasaban raudas las gaviotas,
el cielo asumía el color de las rosas
como preludio del alba.
Y tú me amabas.




A la tarde vi en tus ojos una oscuridad
como nube tormentosa sobre el mar,
mientras, la maculada salamandra nos miraba
dibujando su sombra de dragón en la pared,
cantaban mi duda las cigarras.




Recuerdo el transcurrir de algún día,
y que las rosas estaban ya abiertas
como sonrisas de luna llena
al reflejarse en el agua.
Fui cierta de que tú ya no me amabas.




Y fue entonces que la nube se hizo tormenta
mientras las rosas se deshojaban
una a una, como si lloraran.
Caía la tarde con melancolía.
Y vi como marchabas.




Hoy entro en la casa vacía.
Muchos soles y lunas han pasado
desde aquél día de la sombra en tu mirada.
Frente a la ventana las rosas olvidadas.
Están secas y quebradizas , las hojas caídas.
Ni el amor ni las rosas resisten al tiempo que pasa.

sábado, 4 de junio de 2011

DE PÁJAROS Y DE PALABRAS




En mi árbol estático
que está como dibujado
con sus hojas inertes,
en cada rama verde
hay una jaula dorada.




Dentro de cada jaula
hay un pájaro
que no canta.




En mi árbol estático
que está como dibujado,
cuyas hojas no mueve
la más ligera brisa
veo mi vida.




Estática como el árbol,
mudo cada pájaro
en su jaula incomunicante
aunque dorada,
estoy yo quieta.




Esos pájaros tristes
en su existir sin trino
son las palabras no dichas,
la vida no vivida
representada
en ese árbol exhausto.




Ese cielo enrarecido
con sus nubes quietas,
no movidas por el viento,
son los sueños no soñados
y las palabras muertas.