miércoles, 27 de junio de 2012

LA LLUVIA EN EL JARDÍN HOLANDÉS



Llega la lluvia,
esa de goterones sonoros,
con su ruido de tambor
y trasfondo de trueno rumoroso,
al jardín holandés.
Se refugia la tórtola gris
en la fronda verdosa,
en el abeto se esconde el mirlo.
Y yo miro al cielo plúmbeo
que nos mira enojado
enviándonos su diluvio
Que es corto, intenso y ruidoso.
Se sutiliza luego la lluvia
volviéndose dulce y suave,
ínfima como niebla
deshilachada sobre
el rododendro florido
y los fúlgidos tulipanes.
Se desliza ya tornada fina la lluvia,
bendita lluvia, por la cara
lavando la piel y el alma.
Se trasfigura caprichosa la lluvia
y , hendida por el sol, tornase
arco iris, abanico de color,
regalo a los hombres
del mismo Dios.
Se va la lluvia del jardín
y tras su paso queda
la hierba resplandeciente,
húmedo el plumaje de la tórtola,
perfumada la tierra,
el negro mirlo picoteando larvas.
Se despide con gentileza la lluvia
dice adiós el arco iris,
vestida de nube se va.
De nuevo azul el cielo
más vivo el color de las flores.
Y tras ella queda la calma
con sonido de pájaros cantores
en el jardín holandés.

APUNTES HOLANDESES
A mi hija Graziella.
Escrito en su jardín holandés
en un día de lluvia.

lunes, 11 de junio de 2012

UNA PUERTA EN EL DESIERTO


                    Sueño en mis noches con un desierto
en el cual hay una puerta abierta 
por donde entra leve brisa
y perfume de rosas.
Pero no es verdad, maldita sea,
no existen puertas en la nada.
En realidad no sé si lo soñé.

Retorna otra noche el desierto
ahora con una ventana, y un cielo
color  rojo sangre
y olor pútrido de muerte. No.
Mentira. No existe lugar así.
O puede que si, será un cementerio
de ideas no nacidas
de una imaginación atormentada.

Persiste cada noche ese desierto
con o sin puerta o ventana,
un arenal metido en una caja,
en un universo contraído.
Maldito sea el sueño que sueño
testarudo e insistente
araña peluda cerebral repelente.

Sueño en un sueño dentro de otro sueño
será eso quizá, un sueño malévolo
una pesadilla, una alucinación.
Tal vez fantasmagórica inexistencia
u hormiga de hormiguero ignoto
o estrella estrellada en el suelo
o rana sin su charca
o grano de arena sin arenal.

Frustración controlada en la vida
loca suelta bajo la luz lunar,
estrella, hormiga, rana, araña,
o flor crecida en la arena,
es igual.
A la mañana se verá.





domingo, 27 de mayo de 2012

LOS NIÑOS ASESINADOS DE HOMS


!Oh, niños de Homs!
no nacisteis para morir,
nacisteis con vuestros grandes ojos
para contemplar la noches estrelladas,
y con vuestra alma límpida
para reír, cantar y crecer felices.
!Oh,niños de Homs!
no nacisteis para morir,
nacisteis para ser mecidos
por amorosos brazos maternos
nacisteis para ser amados
y recibir de ellas tiernos besos.
!Oh, niños de Homs!
Los malos hombres
se cruzaron en vuestro destino
armados por maldito tirano
y robaron vuestra tierna vida
con bombas y vil metralla.
!Oh, niños de Homs!
lloran ante vuestros yertos cuerpos
vuestras madres desesperadas,
lloran las estrellas,
lloran los ángeles,
llora la entera humanidad.
!Oh, niños de Homs!
besan vuestras yertas caritas
no solo labios de madres desesperadas
sino también
las besan los ángeles
las besan las estrellas
las besan la entera humanidad..
!Oh, pequeños niños de Homs!
Malditos sean vuestros asesinos
malditos una y mil veces sean
malos rayos les caigan
negras maldiciones
les corroan el alma
les acribille la metralla
y sus despojos en el desierto
sean devorados por las hienas
y los ojos comidos por los cuervos.

RECORDANDO LA ESPANTOSA MATANZA DE LA CIUDAD MÁRTIR DE HOMS EN SIRIA




sábado, 26 de mayo de 2012

EN EL CEMENTERIO DE LAS PALABRAS


En el cementerio de las palabras
del laberinto de cristal
hay sepultadas aquellas no dichas
aquellas que fueron calladas,
sí, aquellas,
que para siempre ahí quedarán.
En el cementerio de palabras
del laberinto de cristal
yacen también las ya olvidadas,
sí, aquellas,
que desespero de encontrar,
secuestradas por el tiempo,
agujeros negros en la memoria,
que ni pudieron decirse ni se dirán.
Tristes palabras las no pronunciadas
sí, aquellas,
las de vida que no quiso ser vivida
o si quiso ser vivida
fue una vida olvidada.
También esas las borró el tiempo,
sí, aquellas
ya no volverán a ser dichas.
En el cementerio de palabras
del laberinto de cristal
hay aquellas perdidas,
sí, aquellas,
ya no más pronunciables,
cubiertas de flores blancas
ahí para siempre morarán.
Intento ir a buscarlas,
hijas de mi mente,
palabras ya muertas
que no recuerdo donde están.


sábado, 19 de mayo de 2012

DESNUDA


Desnuda voy con los pies
inmersos en el barro
y me siento libre.
Así, se hicieron livianos
mis pesos insoportables
cuando dejé los amores
los odios y rencores
los dineros y ataduras.
Desnuda voy con los pies
inmersos en el barro
cubierta de blanca niebla
y nubes de gasa, solo
abrazada por el viento
y las palabras de los pájaros.
Desnuda voy con los pies
inmersos en el barro
y me siento libre,
con esa libertad sin peso,
agua de lluvia en mis labios
hojas de amapola de alimento,
y el resto me sobra. Soy
barro que se sabe barro
vuelo de mariposa
zigzagueo de libélula
fragilidad humana
que en aire se convierte
y luego desaparece
en nada convertida.





sábado, 12 de mayo de 2012

INACCESIBILIDAD


En el centro del laberinto
la noche es transparente
puedo en el cielo ver estrellas
brillar sin alcanzarlas.
En el centro del laberinto
la vida es transparente
pasado, presente futuro
se superponen y engañan
en sus diferentes lejanías
aún en aparente evidencia.
En el centro del laberinto
la verdad es transparente
cínica, hermosa o repelente
no se la comprende
entre azules transparencias
a nuestra mente es inaccesible.


domingo, 6 de mayo de 2012

ESCENA COTIDIANA DE GUERRA EN HOMS


En el sucio lebrillo
flotan verduras podridas,
bajo la macilenta luz amarilla
de la desconchada cocina.
Mientras preparo la frugal cena
resuenan ruidos secos seguidos.
truenan fragores cercanos,
y asomándome a la ventana
veo unos soldados en sus blidados
y otros soldados en furgones
con ametralladoras en sus manos.
En la acribillada calle estrecha,
la noche oscura sin luna,
mujeres y niños escapan
mientrans los perros ladran.
Miran para arriba y disparan.
En el sucio lebrillo de barro
donde flotan verduras podridas
el agua se hace roja de sangre
lloran los niños y los canes aullan.
Se van los soldados en sus tanques,
tras ellos solo desesperación
en la calle muerta de Homs.