viernes, 12 de julio de 2013

CARACOLAS DE NÁCAR

 

De la mar avanza la onda leve,
caracoleante entre blancas puntillas,
que la piel suave acaricia
cual beso furtivo de las aguas.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.

En la arena una estrella marina
recuerda su gemela celeste.

En la húmeda orilla
veo escritas palabras antiguas
que el tiempo borró.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.

Así hablan las caracolas de nácar
de todas aquellas historias,
de todos los sueños, de todas las lágrimas
que quedaron en su memoria.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.

Tantas fueron las personas
que a ellas confiaron
amores, amoríos y lágrimas,
suspiros y recuerdos,
que las aguas mansas piadosas
convirtieronse en cuna universal.

En ellas el olvido descansa
en ellas el olvido se mece.







sábado, 22 de junio de 2013

TIERRA Y LLUVIA

 

Tierra, hermana de la lluvia,
húmeda y perfumada,
te llevo entre los dedos
con fuerza apretada.

Y tú, lluvia fina,
que penetras mis sentidos
con tu embriagadora fragancia
y lenta fluyes dentro de mi.

Deslumbras mi pupila
en arco iris convertida
túnica de luces de Madre Natura
que engalanas el aire de la mañana.

Tierra, lluvia, brisa, que me extasiáis
y que me trascendéis el alma
colmándome con vuestra gracia
húmeda, tierna, verde, multicolor.

Fuera estáis ahora de mi,
mas os perteneceré un mañana,
cuando yo sea hierba, gotas de lluvia,
mitad tierra, mitad cielo
mariposa azul en hoja verde.

Perfume de humus, musgo, plantas.
Abrazadme toda y seré nada,
y a la vez seré todo, tierra, aire, lluvia...
mezcla de olores de bosque primario.
De ahí vine. Ahí volveré.



lunes, 10 de junio de 2013

LOCOS EN EL LABERINTO

 

Te fuiste un día
perdiéndote en la niebla.
En principio era una calígine leve,
deviniendo lechosa y densa.

Quedaste ahí,
como una fotografía
parada y quieta
que de ocre el tiempo pinta.

Al inicio no recordabas
y solo vagabas en silencio.
Pero ahora hablas a los árboles de cristal
y a las ranas de la verde charca.

Encontraste la bicicleta oxidada
y al diablo de mi sombrero.
A tu encuentro fueron los pájaros
e incluso la mariposa aquella azul.

Hallaste tus soldaditos de plomo
y el álbum de cromos
y hasta tu pizarrín.

Sonaban bellas canciones
muy dentro de ti
y abrazaste tantos amigos
cuyo nombre no recordabas.

Ni ellos tampoco lo recordaban
pero no importaba.

Mala vida no es
la de aquellos que todo olvidan.


Peor es aquella
la de los que los recuerdan.


domingo, 26 de mayo de 2013

EL GRAN DEPREDADOR DEL SEXTO DÍA

 
¡Oh, Dios Creador!
Hiciste cosas maravillosas.
En solo siete días
          diseñaste la luna y el sol,
y también las estrellas,
luciérnagas esplendorosas
colgadas de la bóveda universal.

Y dijiste hágase
y se hizo.

Dios Creador
después separaste las tinieblas de la luz
y las tierras del mar
así la luna blanca en él se pudo reflejar.

Y dijiste hágase
y se hizo.

Dios Creador,
deseaste cubrir la madre tierra
de flores, árboles y verdor
y el quinto día te complaciste
de tan pujante hermosura.

Y dijiste hágase
y se hizo.

Dios Creador,
pensaste en animar esa maravilla
con criaturas vivientes.
Y peces, pájaros, gacelas, leones
elefantes, cebras, culebras y ratones
poblaron tu mente.

Y dijiste hágase
y se hizo.

Dios Creador,
en ese sexto día
imaginaste unas nuevas criaturas
portadoras de razón y libertad
que a ti asemejaran.

Y dijiste hágase
Y se hizo.

Dios Creador,
así completaste la madre tierra
y llena de vida estaba al sexto día
cuando al séptimo decidiste descansar.

¡Oh, Dios Creador!
Pero ocurrió en los días siguientes
que las criaturas humanas
pensaron en usar la tierra
empleando su inteligencia
para destruir, matar y depredar.

¡Oh Dios Creador!
Desde que Caín mató a Abel
se inventó la guerra y la destrucción.
Al final del sexto día
comenzó su dominio el Gran Depredador.

¡Oh, Señor!
El Gran Depredador por ti creado
devastó la tierra, el aire y el mar,
los peces, los pájaros y cualquier animal.

Dijo destrúyase
y se destruyó.

El Gran Depredador por ti creado
puso bajo sus pies el mundo y lo dominó.
¡Oh Señor!, inventó en ese modo
la esclavitud y las armas y la guerra,
y el genocidio de masa
y el gran capital.

Dijo sométanse
y los sometió.

¡Oh Dios Creador!
Eran todas buenas y bellas
las criaturas del sexto día.
El peor fue el Gran Depredador.


PINTURA: CAÍN MATA A ABEL
PEDRO PABLO RUBENS





viernes, 10 de mayo de 2013

LA PIEDRA EN LA SOPA

 
Duerme mi niño
duerme.
Duerme mi niño
y sueña.

Mece la madre al niño
al niño que lloriquea,
las tripas que le resuenan
de puro vacías.

Duerme mi niño
mientras hago la cena.
Duerme mi niño
y sueña.

Y la madre en la olla con agua
echa una gruesa piedra.
Sonríe el niño y palmotea
con un feliz sonrisa.

Ante la cazuela que borbotea
y el fuego que el hogar ilumina
sueña la criatura en su comida
y también la madre sueña.

Y sueñan con dorado pan
y manteca y blanca leche.
Y sueñan con sopa caliente, espesa
que al cuerpo reconforta.
Sueñan que comen ricas cosas.

Sueña, mi niño, sueña
le abraza la madre
y el niño sueña
con la tripa caliente
con la suculenta sopa.

Corre el niño corre,
con el ángel que se le lleva.
Su manita pequeña iluminada
de polvo de estrellas.

Se le lleva el ángel
a donde siempre hay caliente sopa
y las piedras son de pan
donde los niños sueñan y sueñan
para toda la eternidad.

Ya ha llegado el alba
!Oh mi niño, que sonrisa!
es hora de despertar.
!Oh mi niño, ya no estás!

Llora la madre llora
ante la cazuela vacía
y la piedra en medio al agua
y el fuego ya en grises cenizas.
 
A LAS MADRES DE SALTA (ARGENTINA)
A LOS NIÑOS CUYA CENA ES UNA SOPA
IMAGINARIA.




domingo, 21 de abril de 2013

EXIT

 
En el camino
todo se ha hecho incierto, bajo y breve,
así como el sendero angosto
dentro del bosque oscuro.

Y has llegado tú, Violeta.

Era arduo hasta ahora
afrontar la bajada
entre piedras y guijarros.
Pero me has dado tu mano,
Violeta.

Y hasta la niebla
que me había envuelto
como sudario viscoso y frío
se ha disipado.
Ha sido tu mirada,
Violeta.

Grises son tus ojos,
Violeta, grises,
preludio de la noche
que sobre mí incumbe.

Había olvidado mi nombre
pero tu me lo recordaste,
Violeta.

Había olvidado las palabras,
Violeta,
pero tu me las escribiste
en la palma de la mano.

El bosque oscuro
está dentro del laberinto.
Pero tú me vas a ayudar
a alcanzar la puerta.

Muerte con rostro gentil
que abrazas a quién se pierde
y en el último tramo,
Violeta
brindas tu luz.




domingo, 17 de marzo de 2013

INSTANTES FUGACES

 
Soñaba que un día
lloverían pétalos de rosa
entre agua perfumada.
Y me acariciaban la cara.

Soñaba.
Porque eso nunca pasó
y no hace parte de mí.
Soñaba en medio del camino.

Aunque puede que si,
que lo soñado también sea historia
guardada en la memoria,
armario viejo del alma.

Somos lo que hemos sido
y quizá lo que hemos soñado
o lo que hemos esperado
y no se cumplió.

Somos un aquí y ahora
con su pasado cumplido
y sus ocasiones vividas o perdidas.

Soñaba.
Había también un cuervo negro
que picoteaba las rosas
en la selva oscura
donde junto a los ángeles
volaban brujas.

Soñaba y solo soñaba.
O puede que no.
Entiendo que todo es un ir siendo
añadido a un ya ha sido,
vivido o soñado,
un ayer mas un ahora
con añoranza de mariposas
perdidas en el tiempo.

O un escuchar
el canto de las ranas,
melancólicas en su verde charca,
espejo último, ahora y aquí,
de aquellos que se perdieron
pasando por mi camino.

Baila la libélula irisada
su armonioso vals
baila, baila, se refleja y va.
Aquí y ahora todavía está.
Luego mi vista la pierde.

Mañana no es, es un puede ser.
Sí que habrá una rana en la charca,
una libélula irisada,
y una mariposa multicolor
en el mismo lugar quizá.
Para mi es solo cosa incierta
fuera de mi presente existencia.

Yo puedo o no puedo estar.
El mañana es solo un imaginar.