viernes, 10 de mayo de 2013

LA PIEDRA EN LA SOPA

 
Duerme mi niño
duerme.
Duerme mi niño
y sueña.

Mece la madre al niño
al niño que lloriquea,
las tripas que le resuenan
de puro vacías.

Duerme mi niño
mientras hago la cena.
Duerme mi niño
y sueña.

Y la madre en la olla con agua
echa una gruesa piedra.
Sonríe el niño y palmotea
con un feliz sonrisa.

Ante la cazuela que borbotea
y el fuego que el hogar ilumina
sueña la criatura en su comida
y también la madre sueña.

Y sueñan con dorado pan
y manteca y blanca leche.
Y sueñan con sopa caliente, espesa
que al cuerpo reconforta.
Sueñan que comen ricas cosas.

Sueña, mi niño, sueña
le abraza la madre
y el niño sueña
con la tripa caliente
con la suculenta sopa.

Corre el niño corre,
con el ángel que se le lleva.
Su manita pequeña iluminada
de polvo de estrellas.

Se le lleva el ángel
a donde siempre hay caliente sopa
y las piedras son de pan
donde los niños sueñan y sueñan
para toda la eternidad.

Ya ha llegado el alba
!Oh mi niño, que sonrisa!
es hora de despertar.
!Oh mi niño, ya no estás!

Llora la madre llora
ante la cazuela vacía
y la piedra en medio al agua
y el fuego ya en grises cenizas.
 
A LAS MADRES DE SALTA (ARGENTINA)
A LOS NIÑOS CUYA CENA ES UNA SOPA
IMAGINARIA.




1 comentario:

Josefa Izquierdo dijo...


Tristemente hermoso mi querida Alicia, cuándo será el día en que las madres puedan hacerle una verdadera sopa a sus hijos. Soñemos en que habrá un mañana mejor para todos. Un abrazo.