sábado, 14 de julio de 2012

LA ESTRELLA FATAL


Fulgió una negra estrella
en tus pupilas, antes inocentes,
serenas, como noche de luna clara.
 
Desde aquél infausto instante
tu mirada quedó como errática,
perdida, vagante, en la oscuridad.
 
Desde entonces la muerte
nos fue compañera, astuta,
dentro de nosotros  instalándose.
 
La fúlgida negra estrella
una orden al oído te susurró
creando en tu mente turbia gran confusión
y no fuiste tú, sino ella,
quién hincara la lama en mi corazón.
 
Creéme, ni siquiera te he guardado rencor,
cuando mis ojos sumiéndose en la niebla
a falta de palabras,
te otorgaron el perdón.
 
Desde la distancia
vi tu mirada fija, absorta,
ante mi inanimada figura,
y la misma lama afilada
hundiéndose en tu corazón.
 
Unidos habíamos caminado
el largo camino de la vida
y así nos ha tragado la niebla,
sumiéndonos en su nada compasiva.
 
Nos encontrarán con en el rostro una sonrisa,
cuando alto esté el sol de la mañana.
 
No fueron responsables  tus actos,
fue  la negra estrella fúlgida,
testigo habrá sido solo la luna llena
reflejada sobre la mar plateada.


Recordando a Federico García Lorca
PUÑAL
"El puñal,
entra en el corazón,
como la reja del arado
en el yermo.
No.
No me lo claves.
No."


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