viernes, 7 de septiembre de 2012

Y LA PLAYA GUARDÓ SILENCIO


Oh silencio, que tu batalla
al ruido ganas,
oh silencio cuando tu llegas
reina la calma.
Oh silencio que te haces sonoro
con el silbido del viento,
con el bramar de las olas,
con el chillido de las gaviotas
con el tamborilear de la lluvia
en la melancólica ventana.
Cuando todos se fueron
la orilla fue besada por el agua
con dulzura gris de otoño
testimoniado por las blancas gaviotas
otra vez señoras y reinas de la mar.
Oh, silencio, que tu batalla
al ruido ganas y
coronas con oro de blanda calma
la grande playa solitaria,
enriqueciendo nuestras almas.


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